Deadpool y sus locuras conquistaron la taquilla mundial. Esto no tiene discusión. Es imposible decir que la película, cuya campaña de marketing ha sido sin duda una de las mejores vistas en los últimos años, no llegó a las pantallas de cine con un impacto mayor que grandes superproducciones como lo será Captain America: Civil War o Batman v Superman: Dawn of Justice. Para muchos, Deadpool se veía como un intento desesperado por parte de los estudios de llegar de una forma distinta al público. Otros sentían, y me incluyo, que las dificultades que por 11 años plagaron la superproducción podrían restarle a la cinta lo que más necesitaba no solo para triunfar, sino para hacer justicia al personaje: Originalidad.

Y que me aplaste el ala de un avión disparada por una adolescente mientras caigo al vacío sobre un helipuerto en llamas si lo que digo a continuación no es la pura verdad: Estoy muy contento por estar tan equivocado.

No usaré la palabra “fresco” para definir a Deadpool. Esa se la dejo a Guardianes de la Galaxia. Tampoco usaré la palabra “irreverente” porque sería redundante. Deadpool es una película cuyo concepto es el más básico en el género de los superhéroes, pero triunfa por ser original en su ejecución. ¿Que tiene violencia? De la buena, pero eso no le quita que la misma esté bien ejecutada, y a tono con el personaje. ¿Que tiene sexo? Ya tengo mi carpeta de gifs titulada “Morena Baccarin” junto a la crema de manos y un peluche de unicornio. Deadpool tiene todo lo que los comics de Deadpool tienen y eso, en sí, es lo que la hace triunfar. El respeto a la fuente y el cariño que se ve en todos los involucrados por construir un proyecto que llegara al público con un mensaje claro: lo logramos.

Bueno, Tim, a mí nadie me dijo que la espada era real. Te debo un doble de acción.

Ryan Reynolds, alias Deadpool

Deadpool se lleva el show en la película, pero Reynolds se lo lleva fuera de ella. El actor pasó 11 años preparando el papel que haría disparar verdaderamente su carrera y se nota en la actuación. Es fluída, natural, llena de emociones que se nota están allí realmente para Reynolds, más allá de la actuación: sientes el arrepentimiento por Linterna Verde, el odio por X-Men Orígenes: Wolverine, el sarcasmo al estudio por cortar el presupuesto, la auto crítica a su carrera actoral (“¿Crees que Ryan Reynolds ha llegado tan lejos por ser buen actor?” DEADPOOL CLÁSICO)… Todo está allí, y para el que está empapado del mundo de los comics y del cine, que ha seguido los 11 años de traspiés que ha llevado la película, cada uno de los chistes representa algo que se transforma en una carcajada cómplice. “Sé lo que haces, Ryan”, es lo que muchos pensamos cuando escuchamos esos chistes en la gran pantalla y, a fin de cuentas, eran el gancho de Deadpool: Queríamos ver en qué terminaba todo.

Y es esto, a su vez, lo único que podría criticarle a la película: Para alguien que no conoce a Deadpool, para alguien que no conoce a Ryan Reynolds, el 80% del humor de la película podría escaparse fácilmente y dejarlo sintiéndose perdido por ser el único que no se ríe en la sala. Hay suficientes chistes generales para compensar, sí, pero debemos recordar también que esta película no es exclusiva para fanáticos aunque así lo parezca. Deadpool falla en desligarse un poco de su historia y, si bien no le hace daño en ningún sentido (hay 673.7 millones de dólares que lo confirman), espero de verdad que se deje de lado para la ya esperada segunda parte. Que el humor se mantenga general, abierto, dinámico, sucio y salvaje como en la primera, pero que ésta haya servido como desahogo para Reynolds y el equipo.

El mundo que te rodea

Deadpool no gana solo. Hay un universo creado a su alrededor que le da sentido a todo lo que pasa, el orden anclado al caos que él representa. Una de las primeras cosas que me hicieron tener fe en la película (además de ese teaser que NADIE filtró…) fue el trailer que mostraba a  Colossus, que en la película es interpretado a nivel físico por Andre Tricoteux y a nivel visual por Stefan Kapicic. Visualmente, era perfecto para mí. El Colossus del universo de X-Men no es malo, pero había algo que me mantenía pensando siempre que no se trataba del Piotr Rasputin que conocía de los comics. Este Colossus se veía brutal, enorme, una verdadera máquina indetenible. Entonces llegó la película y vimos que, además de todo esto, tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Colossus representa en la película el ideal del héroe, del X-Men que lo hace todo por el bien de otros, que da segundas oportunidades. Por eso contrasta con Deadpool y es tan necesario, incluso si se le usa como recurso humorístico.

Negasonic Teenage Warhead, interpretada por Brianna Hildebrand, era un personaje completamente nuevo para mí y no solo me sorprendió con su personalidad, sino que a nivel visual me hacía ver que realmente estaba en una película dentro del universo de los X-Men. Visualmente, Colossus y Negasonic representan el mundo en el que Deadpol vive, pero al que se niega a pertenecer por lo diferente que lo siente de íi mismo, a pesar de que a fin de cuentas, es uno de ellos. Francis y Angel Dust, interpretados por Ed Skrein y Gina Carano, representan el antagonismo en la película y una fuerte oposición a Deadpool que siempre está un paso por delante de él, como buen villano que se respete. Los poderes de Ajax y Deadpool los hacen opuestos perfectos: el héroe que puede causar daños impresionantes, y el villano que no los siente y, por ende, no le teme. El final nos deja ver que Carano podría volver a interpretar a Angel Dust y es algo que me encantaría ver porque, si bien es el punto más flojo de los enemigos sin mucho desarrollo personal, podría convertirse en una verdadera amenaza para Deadpool con Ajax fuera del camino.

Si embargo, el verdadero punto fuerte, el que te hace entender qué hace a Deadpool lo que es, es Morena Baccarin interpretando a Vanessa. Algo que me preocupaba era la introducción de un arco amoroso en la película porque, hay que estar claros, lo iba a tener. Con todo y que Deadpool es una película para adultos, sabíamos que habría un romance y temía que fuese el punto más flojo de la pelicula, pero estuvo bien planteado por Miller. Vanessa acepta a Wade Wilson y a Deadpool, dos facetas que si bien parten del mismo punto, son muy diferentes una vez que se desarrolla la película. Está tan loca como él, lo cual es decir bastante, pero no lo oculta y es eso lo que los hace conectar tan bien: ambos son lo que quieren ser cuando están el uno con el otro y nadie puede romper eso, ni siquiera un aguacate que tiene sexo con un aguacate más viejo.

No soy la clase de persona que puntúa filmes. En realidad sí, soy la clase de personas que lo hace y lo hago todo el tiempo, pero “No soy la clase de persona que…” es una frase cool con la que empezar un párrafo. El punto es que si tuviese que darle una calificación a Deadpool, sería un 5/7, puntuación perfecta. Para mí, como fanático de Deadpool, se trata de una de las mejores películas de superhéroes que se ha hecho hasta el momento, ahí, peleándose con Iron Man, Capitán América: Soldado de Invierno y Howard el Pato (¿Qué? Es mejor a que dijera Linterna Verde y lo saben). Y es así porque supo nivelar sus dosis de visión cinematográfica, cercanía a su fuente original y humor. Y esto último era, por mucho, lo que más necesitaba este proyecto.